martes, 26 de junio de 2007

Es... LA GLORIOSA CAMPEONA

San Lorenzo, después de 24 años, volvió a encabezar la tabla de venta de entradas en el Clausura 2007. Es la sexta vez que el Ciclón lo consigue y la primera vez que ocurre en el Pedro Bidegain.



El Bidegain se colmó todas las fechas en este 2007. Si bien hacía dos décadas que no ocurría, no es tan sorpresivo lo que lograron los hinchas de San Lorenzo en este Clausura 2007. El fenómeno Ramón Díaz no solo alcanzó el título local profesional número diez de la historia, sino que también produjo que el Ciclón termine primero en la tabla de venta de entradas.

Bien merecido este Glorioso Campeonato para aquellos que cuando San Lorenzo estaba en la B vendió más entradas que el primero de la A (Boca), con un promedio de seis mil boletos más por partido. Hasta los sociólogos analizaron este fenómeno. Por eso, sorprende cuando muchos hinchas de otros clubes se jactan de que ahora San Lorenzo copa las canchas porque salió campeón y no lo hizo en las malas. A ellos, que reniegan de la historia, bien vale responderles: Cuando jueguen en la B y sin cancha, y generen lo que generó el Ciclón en 1982, nos sentamos a hablar.

Palo Palo Palo ... Palo bonito Palo ehhh ... ehh ehh ehh ... Somos Campeones Otra Vez!!

Hacé click en el link para ver el video de la hinchada campeona.
http://www.dailymotion.com/related/3782811/video/x292x7_tiros-san-lorenzo-arsenal/1

Fuente: Estadística A. Res (MA)

lunes, 25 de junio de 2007

"Manos Mágicas"

N o entra a la cancha ni se pone el buzo de DT, pero el tipo tiene un talismán para atrapar títulos.
Es ... ¿ El Masajista?






Con Baja voz, Alfredo Rossini, el masajista que conoció a Díaz durante 2001, en River, claro, se presenta en sociedad. "Le tengo mucho aprecio a Ramón, es un grande de verdad.



Pocho Rossini era masajista del River del Pelado y el técnico se lo llevó a Boedo:
"Algunos dicen que es cábala que esté a su lado". Habrá que creerles.



Esas manos acompañan al Pelado como un sticker a pedido desde el 2001, cuando las importó de Vélez para aplicarlas en su River. "Me fui después de 15 años en la institución, toda una vida, le debo mucho. Pero me llamó un grande de verdad", dice su dueño. Esos brazos, como si los compusieran imanes, son los primeros a los que acude el entrenador para el abrazo luego de cada victoria, hay un lazo afectuoso que complementa al profesional.



¿Cómo fue que se lo llevó a River?
Por una recomendación. Y, después, se ve que Ramón averiguó algo de mí, mis antecedentes.



¿Y ahora, en qué andaba cuando Ramón agarró el Ciclón?
Ahora estaba trabajando en clubes privados. Y fue una gran alegría cuando me llamó Ramón, sabía que no me iba a fallar. Para mí, Ramón es especial. Es el número, en todo.



¿Por ejemplo?
Es distinto, ve todo, hace bien los cambios, sabe lo que tiene, trabaja con eso. En River decían que salía campeón porque tenía figuras. Pero en San Lorenzo ...



¿Y ahora? El elogio vale más porque usted debe de haber trabajado con varios técnico de renombre...
Comencé en el año 80 en Defensores de Belgrano con Spinetto. Después fui a Armenio. Y a Vélez llegué en el 86. En ese momento, en Primera estaba José Yudica, y yo comencé con Inferiores, con Hugo Tocalli, un gran amigo. Después vinieron Rogel, el Bambino, el Coco Basile... Del que guardo muchos recuerdos es de Bielsa, junto con Ramón, de los mejores.



¿Y Ramón es igual de chicanero en el trato diario, en la intimidad?
Tiene mucho equilibrio. Conmigo es muy parejo. En el vestuario me pongo ansioso. Y él viene siempre y me pide tranquilidad.



¿Pensó que el equipo iba ser campeón?
Es un buen equipo, muy parejo. Tendrá dos o tres figuras, pero el resto acompaña muy bien. Siempre supo lo que quiere. Así que fue como un sueño echo realidad.

19 Fechas ... Asi! Nereo Champagne

Es uno de los integrantes del platel que se formò en el club quién, con un papel no fundamental, supo colocar su cuota y escribio su nombre con letra de campeón en este nuevo título de la historia grande de San Lorenzo.

Ante la salida de Saja le llegó el momento a Agustín Orión de hacerse dueño del arco de San Lorenzo, el técnico le dió a éste un espaladarazo fundamental para augurarle el destino vivido. Mientras a Nereo, luego de dos años de ser el portero titular de la reserva, le llegaba su momento de ser de 1era y portando el 12 en su espalda ... aguardaba, anciaba y disfrutaba cada partido con paciencia... Así.